Publicado: 22 de Marzo de 2018

El Tribunal Supremo se ha pronunciado sobre el reparto de los gastos asociados a la constitución de una hipoteca. Aclara que el impuesto de Transmisiones Patrimoniales y el impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (IAJD) correrán a cargo de los consumidores, posicionándose así a favor de la banca. Pero hay un matiz: por el timbre de los documentos notariales, el impuesto correspondiente a la matriz se abonará por partes iguales entre prestamista y prestatario, y el correspondiente a las copias, por quien las solicite, dice el Alto Tribunal, siendo lo cierto que, en la práctica, esta parte de los gastos no es muy significativa.

Desde que en 2015 el Supremo abrió la puerta a reclamar y recuperar los costes derivados de la firma de una hipoteca (al declarar nulas las cláusulas que imputaban los gastos al hipotecado), el IAJD había sido el gasto que más discrepancias había generado entre los jueces, dado que unos consideraban que debía pagarlo el banco y otros que debía cubrirlo íntegramente el cliente. Ahora, el nuevo dictamen del Tribunal Supremo ha zanjado la cuestión: Es el cliente y no el banco el que debe hacerse cargo de los impuestos.

Evidentemente, al igual que ocurrió con las cláusulas suelos, esta cuestión será objeto de recurso ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

 Tras la decisión del Tribunal Supremo, los conceptos por los gastos hipotecarios que se podrían recuperar son: Gastos notariales, Gestoría, Gastos de Registro de la Propiedad.

Sin embargo, hay otros gastos como es el caso de la Comisión de Apertura que supone, por lo general, el 1% del capital del préstamo que pueden ser devueltos a los consumidores, por lo que consulte a YEPES Y RAMIRO ABOGADOS sobre esta posibilidad de reclamación.